Impacto emocional de los menores tras el divorcio de sus padres

 En Psicología infantil

Un divorcio es una situación indeseable para una pareja, ya que ven cómo sus planes y proyección de vida se rompen. Cada miembro de la familia lo asume mejor o peor ya que superar una ruptura no siempre es fácil. Además, dependerá de diversos factores como por ejemplo el tiempo de relación, el motivo de la ruptura, la personalidad y madurez de cada uno, y sobre todo de si tienen o no hijos.

Los hijos suelen ser las grandes víctimas de la separación de sus padres. Se trata de algo inesperado para ellos y provoca una inestabilidad a la que no están acostumbrados.

Según la edad del menor, les afectará la noticia de una manera u otra. Por ejemplo, los menores que no llegan a los dos años de edad les es complicado entender la situación de un divorcio entre sus padres. Aunque en esta etapa de su vida son muy sensibles a cualquier cambio y son capaces de sentir la ausencia de uno de sus progenitores.

El no saber si volverá, les crea angustias y lo más común es que se manifieste con llantos, alteraciones de sueño y alimentación. Ante ello debemos tener claro que el menor debe tener contacto habitual con sus padres. Se le debe mostrar confianza y mantener rutinas y hábitos lo más consistentes posibles.

Por otro lado, los menores entre 6 y 12 años pueden tomarse el divorcio de sus padres de una manera totalmente diferente a las edades inferiores.

A nivel emocional salen de su egocentrismo y comienzan a ser más sensibles hacia sus propias emociones. Tienen mucha mayor capacidad para entender lo que es un divorcio. Sin embargo, no suelen expresarlo por miedo a preocupar al padre o la madre.

Es muy importante el tener contacto en el colegio. Informar a sus cuidadores de la situación que el menor está viviendo y generarle un refuerzo en sus logros. Hacerle saber que sus padres no lo van a abandonar, que simplemente la relación se ha terminado y que no volverán a estar juntos como pareja.

En los adolescentes, es diferente. Se les debe explicar y hablar de la situación familiar. Aunque es muy importante no convertir al hijo en padre o confidente. Es primordial que mantenga contacto con el progenitor de su mismo sexo para que sí pueda construir de forma adecuada su identidad.

Si necesitas ayuda para que tu hijo asuma mejor una separación no dudes en ponerte en contacto con nuestra clínica de Psicólogos en Antequera.

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